Estoy cansado de todos los Revolucionarios de escritorio, de
escucharlos quejosos fundamentados (con certeza y claridad) pero que siguen
desde su Atalaya cómoda, que crecieron con el apoyo , los medios , el tiempo,
el espacio y la fortuna de hoy día tener un buen trabajo, un buen salario, un
lugar más que decoroso para vivir. Estoy cansado de escucharlo proferir en
contra del régimen sea cual sea, de plantear soluciones con vehemencia, pero de
dejar la praxis para otro momento. No los veo en las manifestaciones, cediendo
su tiempo y espacio a las causas que “apoyan” y defienden. Me parece una doble
cara, haber crecido en y desde la “burguesía” que tanto critican, haber mamado
de un sistema que si bien ellos no apoyaron, les dio (quieran o no) todo lo que
hoy tienen, que es más, mucho más que lo que la mayoría de la población de este
país.
El argumentos como el hecho de que los maestros piden que no
se les evalue por que sus plazas se les vendieron, y en tal caso veremos que no
son ni siquiera maestros, y que por el hecho de haber pagado de forma ilegal un
lugar para percibir un salario a cambio de un trabajo pueden manifestarse para
defender eso que compraron. Es tan absurdo como si el día de hoy robara un
banco, con ese dinero pusiera una dulcería , tuviera ventas, utilidades y el
día de mañana la autoridad me atrapara y yo interpusiera en mi defensa el hecho
de que ese negocio ya funciona y la utilidad las ventas son mías; es defender
lo indefendible, es querer darle validez a lo ilegal de manera frontal.
No los veo, mis queridos revolucionarios de escritorio
compartiendo sus conocimientos en la calle , viviendo al día, haciéndose uno
con los que creen de verdad en lo que defienden, partiéndose a en la lluvia, en
la agresión, en la confrontación (de forma equivocada o con razón) . Lo que veo
y lo digo claramente es que es muy cómodo criticar un sistema cuando te dio todo,
cuando cobras 5 dígitos al mes, con prestaciones que el mismo sistema te
garantiza , viviendo en colonias de clase media y arriba. No veo que la queja
sea válida si no haces todo lo que puedes por cambiar aquello de lo que te
quejas.
Y cómo sé que no van a dejar de ninguna forma lo que tienen,
entonces intenten antes de decir algo, recordar lo que tienen y cómo llegó a
ustedes, porque detrás de todo ese camino de alimento, escuelas, aprendizaje,
hubo alguien que se la rompió por dárselos por dejarlos en dónde están, por
facilitarles la vida. Sean agradecidos de ello, y si van a luchar y si se van a
inconformar, no lo hagan mientras planean su próximo fin de semana en alguna
playa o sus vacaciones (aquellos a quienes desde su ventana defienden y
justifican, no saben lo que son vacaciones, ni puentes de descanso, ni fines de
semana en Cuernavaca), no traten de evangelizar sin el ejemplo , se pierde todo, el sentido, la
validez y el respeto.
Peor aún, si no vives aquí, si elegiste hacer tu vida en
otro país, en otras reglas, y por tanto en otra comparativa, no te atrevas a
criticar aquello que dejaste, ocúpate por ajustarte a las normas de dónde
vives, a cumplir para exigir, es muy sencillo criticar a la distancia “al fin
yo estoy a toda madre acá”.
Realmente, tengo aprecio y respeto por muchos de ustedes, no
hagan que se diluya con estas actitudes a medias.